Enfermedades del Olivar
El número de enfermedades que pueden afectar al olivar es muy elevado. En este apartado se presentan de forma resumida aquéllas que están consideradas como las de mayor importancia en España. Información más completa en relación con este tema puede ser encontrada en la bibliografía que se relaciona.
1. REPILO
El repilo, también conocido como vivillo, vivo, caída de hojas, ojo de gallo, etc., es una enfermedad causada por el hongo Hifomiceto Spilocaea oleagina. Está extendida por todas las zonas olivareras españolas, con severidad de los ataques variable en función de las condiciones ambientales y de la susceptibilidad varietal.
El síntoma más característico de la enfermedad consiste en lesiones circulares en el haz de las hojas, de diámetro variable y color oscuro, a veces rodeadas de un halo amarillento. Las lesiones en el envés de las hojas son menos aparentes. A medida que la enfermedad avanza en el tiempo, las manchas circulares adquieren una coloración negruzca debido a la esporulación del agente causal, aunque las lesiones viejas pueden presentar una coloración grisácea o blanquecina debido a la separación de la cutícula de la epidermis. Como consecuencia de estas lesiones foliares, se produce una defoliación que puede llegar a ser importante, especialmente en las ramas bajas, ocasionando el debilitamiento del árbol y pérdidas de cosecha. En ocasiones, las lesiones pueden afectar al pedúnculo del fruto, provocando que la aceituna se arrugue e incluso su caída prematura. Las lesiones en el fruto son raras.
2. VERTICILOSIS
La verticilosis o marchitez vascular del olivo está ocasionada por el hongo Hifomiceto Verticillium dahliae. Esta enfermedad ha sido identificada en California y en la mayoría de los países del área mediterránea, incluyendo España. Desde la primera detección de la Verticilosis en Andalucía en 1975 se ha extendido considerablemente por todo el área de cultivo, y actualmente constituye la enfermedad del olivar que posiblemente preocupa en mayor medida a agricultores y técnicos, debido tanto a la elevada importancia económica de las pérdidas inducidas, especialmente en plantaciones jóvenes intensivas de regadío, como a las dificultades que implica su control.
La sintomatología observada en Andalucía corresponde a dos síndromes de la enfermedad denominados ‘Apoplejía’ y ‘Decaimiento lento’. La Apoplejía se desarrolla entre final de invierno y principios de primavera, y consiste en una muerte rápida de las ramas e incluso del árbol completo. Las hojas pierden el color verde intenso característico y se enrollan longitudinalmente, quedando adheridas a los brotes, aunque en árboles jóvenes pueden llegar a desprenderse. El Decaimiento lento aparece principalmente en primavera, y se caracteriza por la desecación, necrosis y momificado de las inflorescencias, que persisten en el árbol, en tanto que las hojas adquieren un color verde mate y generalmente se desprenden, excepto las situadas en el extremo distal de la rama. En caso de ataques severos puede llegar a provocar la defoliación prácticamente completa y la muerte prematura del árbol.
3. TUBERCULOSIS
La tuberculosis, verrugas, tumores o agallas, es una enfermedad muy extendida por todo el olivar español y, en general, en todos los países de cultivo del olivo. La bacteria causante de la tuberculosis se denomina actualmente Pseudomonas savastanoi pv. savastanoi.
El síntoma más común consiste en tumores o verrugas que se forman por toda la parte aérea del árbol, principalmente sobre las ramas de 2 a 3 años. Los tumores jóvenes son pequeños, blandos, lisos y de color verde, aumentando progresivamente de tamaño, haciéndose duros y de superficie irregular y agrietada. Las ramas afectadas severamente se debilitan, crecen menos, y pueden llegar a secarse y morir. Los ataques a hojas y frutos son infrecuentes y suelen tener poca importancia.
4. ACEITUNAS JABONOSAS
Esta enfermedad se conoce también como momificado, antracnosis, lepra o vivillo, y es causada por el hongo Celomiceto Colletotricum gloeosporioides. Está presente en toda la cuenca mediterránea, si bien los ataques más graves se producen en las zonas olivareras húmedas, especialmente en Italia y Portugal.
Aunque en otros países se han observado infecciones de las ramas, hojas y frutos, en España sólo se ha descrito el ataque al fruto. La enfermedad aparece generalmente en otoño, cuando las aceitunas están próximas a madurar o ya maduras. Los síntomas consisten en manchas aceitosas más o menos circulares, de color ocre o pardo, preferentemente cerca del ápice, que van creciendo y pueden llegar a fusionarse ocupando gran parte del fruto, dando lugar a la podredumbre parcial o total de la aceituna. Cuando el clima es húmedo, sobre estas lesiones aparecen los cuerpos fructíferos del hongo, que secretan una sustancia gelatinosa de color rosa-anaranjado que después se vuelve parda, confiriendo al fruto un aspecto característico de donde proviene el nombre de aceituna jabonosa. Los frutos atacados severamente se deshidratan, arrugan y aparecen momificados. El efecto principal de la enfermedad es la podredumbre y caída prematura de la aceituna, asociadas con pérdidas notables de peso y calidad, ya que afecta al rendimiento graso y el aceite obtenido es de elevada acidez.
5. EMPLOMADO
El emplomado o repilo plomizo es producido por el hongo Hifomiceto Pseudocercospora cladosporioides. Es una enfermedad ampliamente distribuida por todo el mundo, pero que en España está considerada poco importante. Ocasionalmente se han observado ataques graves en Andalucía.
Los síntomas en el haz de las hojas son poco aparentes, mientras que en el envés aparecen unas manchas difusas, de color gris plomizo. Las hojas afectadas pueden llegar a caer, provocando debilitamiento de los árboles, caída de los frutos y pérdidas de calidad del aceite. En los frutos aparecen manchas circulares más o menos deprimidas, generalmente de color pardo. Las aceitunas atacadas no maduran adecuadamente y pueden llegar a momificarse.
6. ESCUDETE
Es una enfermedad que afecta sólo a los frutos y está causada por el hongo Celomiceto Camarosporium dalmaticum. Aunque ha sido detectada en muchos países olivareros, es de poca importancia, excepto en el caso de la aceituna de mesa en la que deprecia la calidad del producto.
Se caracteriza por lesiones necróticas típicas de forma redondeada, de color marrón, deprimidas en el centro y con el borde más oscuro. Cuando el ataque es muy intenso, se extiende a todo el fruto, que se arruga por la deshidratación de los tejidos de forma parecida al momificado o aceituna jabonosa.
7. NEGRILLA
La negrilla o tizne es una enfermedad producida por diversos hongos ascomicetos e hifomicetos, entre los que destacan los géneros Capnodium, Limacinula y Aureobasidium.Se caracteriza por la aparición en la superficie de las hojas, ramas, troncos y, en ocasiones, también frutos, de una capa negra, parecida al hollín, que está constituida por estructuras fúngicas que se desarrollan saprofíticamente a expensas de las melazas producidas por la cochinilla de la tizne. Esta capa dificulta la realización de las funciones propias de los tejidos afectados, pudiendo reducir el vigor del árbol.
8. PODREDUMBRES RADICALES
El olivo se puede ver afectado ocasionalmente por diversos hongos de suelo como Armillaria mellea, Rosellinia necatrix y Phytophthora spp., que inducen podredumbres radicales. Generalmente, estas enfermedades no presentan una elevada incidencia y no constituyen un problema grave, excepto en suelos húmedos o en zonas que sufren encharcamientos prolongados
BIBLIOGRAFÍA
Jiménez Díaz, R. M. 1985. Enfermedades del olivo. Olivae 6: 32-39.
Jiménez Díaz, R. M. 1985. Enfermedades del olivo. Olivae 7: 28-31.
Jiménez Díaz, R. M. 1985. Enfermedades del olivo. Olivae 8: 24-28.
Sánchez Hernández, M.E., Pérez de Algaba, A., Blanco López, M.A., Trapero, A. 1998. La seca de olivos jóvenes I: Sintomatología e incidencia de los agentes asociados. Bol. San. Veg. Plagas 24: 551-572.
Sánchez Hernández, M.E., Ruíz Dávila, A., Trapero, A. 1998. La seca de olivos jóvenes II: Identificación y patogenicidad de los hongos asociados con podredumbres radiculares. Bol. San. Veg. Plagas 24: 581-602.
Trapero, A., Blanco, M.A. 1999. Enfermedades. Pp. 477-532 en: El Cultivo del Olivo. Ed. Mundi-Prensa. 701 pp.
1. REPILO
El repilo, también conocido como vivillo, vivo, caída de hojas, ojo de gallo, etc., es una enfermedad causada por el hongo Hifomiceto Spilocaea oleagina. Está extendida por todas las zonas olivareras españolas, con severidad de los ataques variable en función de las condiciones ambientales y de la susceptibilidad varietal.
El síntoma más característico de la enfermedad consiste en lesiones circulares en el haz de las hojas, de diámetro variable y color oscuro, a veces rodeadas de un halo amarillento. Las lesiones en el envés de las hojas son menos aparentes. A medida que la enfermedad avanza en el tiempo, las manchas circulares adquieren una coloración negruzca debido a la esporulación del agente causal, aunque las lesiones viejas pueden presentar una coloración grisácea o blanquecina debido a la separación de la cutícula de la epidermis. Como consecuencia de estas lesiones foliares, se produce una defoliación que puede llegar a ser importante, especialmente en las ramas bajas, ocasionando el debilitamiento del árbol y pérdidas de cosecha. En ocasiones, las lesiones pueden afectar al pedúnculo del fruto, provocando que la aceituna se arrugue e incluso su caída prematura. Las lesiones en el fruto son raras.
2. VERTICILOSIS
La verticilosis o marchitez vascular del olivo está ocasionada por el hongo Hifomiceto Verticillium dahliae. Esta enfermedad ha sido identificada en California y en la mayoría de los países del área mediterránea, incluyendo España. Desde la primera detección de la Verticilosis en Andalucía en 1975 se ha extendido considerablemente por todo el área de cultivo, y actualmente constituye la enfermedad del olivar que posiblemente preocupa en mayor medida a agricultores y técnicos, debido tanto a la elevada importancia económica de las pérdidas inducidas, especialmente en plantaciones jóvenes intensivas de regadío, como a las dificultades que implica su control.
La sintomatología observada en Andalucía corresponde a dos síndromes de la enfermedad denominados ‘Apoplejía’ y ‘Decaimiento lento’. La Apoplejía se desarrolla entre final de invierno y principios de primavera, y consiste en una muerte rápida de las ramas e incluso del árbol completo. Las hojas pierden el color verde intenso característico y se enrollan longitudinalmente, quedando adheridas a los brotes, aunque en árboles jóvenes pueden llegar a desprenderse. El Decaimiento lento aparece principalmente en primavera, y se caracteriza por la desecación, necrosis y momificado de las inflorescencias, que persisten en el árbol, en tanto que las hojas adquieren un color verde mate y generalmente se desprenden, excepto las situadas en el extremo distal de la rama. En caso de ataques severos puede llegar a provocar la defoliación prácticamente completa y la muerte prematura del árbol.
3. TUBERCULOSIS
La tuberculosis, verrugas, tumores o agallas, es una enfermedad muy extendida por todo el olivar español y, en general, en todos los países de cultivo del olivo. La bacteria causante de la tuberculosis se denomina actualmente Pseudomonas savastanoi pv. savastanoi.
El síntoma más común consiste en tumores o verrugas que se forman por toda la parte aérea del árbol, principalmente sobre las ramas de 2 a 3 años. Los tumores jóvenes son pequeños, blandos, lisos y de color verde, aumentando progresivamente de tamaño, haciéndose duros y de superficie irregular y agrietada. Las ramas afectadas severamente se debilitan, crecen menos, y pueden llegar a secarse y morir. Los ataques a hojas y frutos son infrecuentes y suelen tener poca importancia.
4. ACEITUNAS JABONOSAS
Esta enfermedad se conoce también como momificado, antracnosis, lepra o vivillo, y es causada por el hongo Celomiceto Colletotricum gloeosporioides. Está presente en toda la cuenca mediterránea, si bien los ataques más graves se producen en las zonas olivareras húmedas, especialmente en Italia y Portugal.
Aunque en otros países se han observado infecciones de las ramas, hojas y frutos, en España sólo se ha descrito el ataque al fruto. La enfermedad aparece generalmente en otoño, cuando las aceitunas están próximas a madurar o ya maduras. Los síntomas consisten en manchas aceitosas más o menos circulares, de color ocre o pardo, preferentemente cerca del ápice, que van creciendo y pueden llegar a fusionarse ocupando gran parte del fruto, dando lugar a la podredumbre parcial o total de la aceituna. Cuando el clima es húmedo, sobre estas lesiones aparecen los cuerpos fructíferos del hongo, que secretan una sustancia gelatinosa de color rosa-anaranjado que después se vuelve parda, confiriendo al fruto un aspecto característico de donde proviene el nombre de aceituna jabonosa. Los frutos atacados severamente se deshidratan, arrugan y aparecen momificados. El efecto principal de la enfermedad es la podredumbre y caída prematura de la aceituna, asociadas con pérdidas notables de peso y calidad, ya que afecta al rendimiento graso y el aceite obtenido es de elevada acidez.
5. EMPLOMADO
El emplomado o repilo plomizo es producido por el hongo Hifomiceto Pseudocercospora cladosporioides. Es una enfermedad ampliamente distribuida por todo el mundo, pero que en España está considerada poco importante. Ocasionalmente se han observado ataques graves en Andalucía.
Los síntomas en el haz de las hojas son poco aparentes, mientras que en el envés aparecen unas manchas difusas, de color gris plomizo. Las hojas afectadas pueden llegar a caer, provocando debilitamiento de los árboles, caída de los frutos y pérdidas de calidad del aceite. En los frutos aparecen manchas circulares más o menos deprimidas, generalmente de color pardo. Las aceitunas atacadas no maduran adecuadamente y pueden llegar a momificarse.
6. ESCUDETE
Es una enfermedad que afecta sólo a los frutos y está causada por el hongo Celomiceto Camarosporium dalmaticum. Aunque ha sido detectada en muchos países olivareros, es de poca importancia, excepto en el caso de la aceituna de mesa en la que deprecia la calidad del producto.
Se caracteriza por lesiones necróticas típicas de forma redondeada, de color marrón, deprimidas en el centro y con el borde más oscuro. Cuando el ataque es muy intenso, se extiende a todo el fruto, que se arruga por la deshidratación de los tejidos de forma parecida al momificado o aceituna jabonosa.
7. NEGRILLA
La negrilla o tizne es una enfermedad producida por diversos hongos ascomicetos e hifomicetos, entre los que destacan los géneros Capnodium, Limacinula y Aureobasidium.Se caracteriza por la aparición en la superficie de las hojas, ramas, troncos y, en ocasiones, también frutos, de una capa negra, parecida al hollín, que está constituida por estructuras fúngicas que se desarrollan saprofíticamente a expensas de las melazas producidas por la cochinilla de la tizne. Esta capa dificulta la realización de las funciones propias de los tejidos afectados, pudiendo reducir el vigor del árbol.
8. PODREDUMBRES RADICALES
El olivo se puede ver afectado ocasionalmente por diversos hongos de suelo como Armillaria mellea, Rosellinia necatrix y Phytophthora spp., que inducen podredumbres radicales. Generalmente, estas enfermedades no presentan una elevada incidencia y no constituyen un problema grave, excepto en suelos húmedos o en zonas que sufren encharcamientos prolongados
BIBLIOGRAFÍA
Jiménez Díaz, R. M. 1985. Enfermedades del olivo. Olivae 6: 32-39.
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Sánchez Hernández, M.E., Pérez de Algaba, A., Blanco López, M.A., Trapero, A. 1998. La seca de olivos jóvenes I: Sintomatología e incidencia de los agentes asociados. Bol. San. Veg. Plagas 24: 551-572.
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Trapero, A., Blanco, M.A. 1999. Enfermedades. Pp. 477-532 en: El Cultivo del Olivo. Ed. Mundi-Prensa. 701 pp.


